Universciencia
ISSN: 1665-6830
Atribución-NoComercial-SinDerivadas 2.0 Genérica (CC BY-NC-ND 2.0)
https://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.0/deed.es
subsunción y memoria colectiva
subsumption and colective memory
Resumen
En el marco de una relación desigual y de subordinación entre el campo y la ciudad
con base en la noción de la subsunción de los territorios del planeta a la forma
capitalista, y por tanto en los diversos planos global, nacional, regional y local, se
plantea la recuperación de la memoria colectiva de los movimientos comunitarios, a
partir de la ya larga experiencia de organización de las cooperativas de la Sierra Norte
de Puebla, la cual, planteamos, se nos presenta como un modelo de contrasubsunción
y autonomía. El proyecto de la cooperativa Utopía de los Bosques y la organización
de cooperativas en Tlamaya Grande, tienen como referencia dicha experiencia; aquí se
presentan los primeros avances de la investigación en curso, resultado de la realización
de entrevistas estructuradas, pláticas informales y observación participativa.
Palabras clave: Sunsunción, memoria, contrasubsunción.
Abstract
Within the framework of an unequal and subordinate relationship between the
countryside and the city, based on the notion of the subsumption of the planet’s
territories to the capitalist form, and therefore at the various global, national, regional
and local levels, the recovery of the collective memory of community movements
is proposed, based on the already long experience of organizing cooperatives
in the Sierra Norte de Puebla, which, we argue, is presented to us as a model of
countersubsumption and autonomy. The project of the Utopía de los Bosques
cooperative and the organization of cooperatives in Tlamaya Grande, has this
experience as a reference. The rst advances of the ongoing research are presented
here, as a result of conducting structured interviews, informal talks and participatory
observation.
Key words: Subsumption, memory, countersubsumption.
1
Benemérita Universidad Autónoma de
Puebla. Profesora-investigadora. Doctorado.
Puebla, México. E-mail: mayleth.echegollen@
correo.buap.mx ORCID: https://orcid.
org/0000-0003-3339-8177 Google
Scholar: https://scholar.google.com/
citations?user=rILDFjkAAAAJ&hl=es
Universciencia
Enero-abril - Año 20 - Núm. 59 - 2022
http://revista.soyuo.mx/index.php/uc
universcienciasoyuo.mx
universciencia@soyuo.mx
Recepción: febrero-2022
Aceptación: marzo-2022
Pág. 51-62
mayleth
echegollen guzmán
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INTRODUCCIÓN
2
Desde hace unos cuarenta años, comenzaron a
aparecer en la Sierra Norte de Puebla organizaciones
de base comunitaria cuyo objetivo fue, desde sus
inicios, detonar procesos de desarrollo comunal en
un contexto de extrema pobreza y en contraposición
a las formas caciquiles tradicionales que han
legitimado, desde hace siglos, formas extremas de
sobreexplotación del trabajo.
Esos procesos iniciados en pequeñas
comunidades y municipios, como el de San Miguel
Tzinacapan, se han ido expandiendo, motivando
a otras comunidades a seguir su ejemplo, lo que
en la última década ha signicado una lucha
social y política organizada contra las empresas
trasnacionales, las cuales basadas en amplias
concesiones gubernamentales se han abocado a
la extracción de recursos minerales y otros, con
el uso de tecnologías como la extracción a cielo
abierto, y el fracking, las cuales requieren de ingentes
cantidades de agua, siendo altamente nocivas
para los sistemas ecológicos y bioculturales de la
región. El Proyecto Utopía de los Bosques surge
en el contexto de esas luchas, especcamente en
esa región del estado reconociendo que hay otras
similares en otras partes del territorio de la entidad
poblana, como la Sierra Negra o la Mixteca.
Como un antecedente importante, se puede
mencionar la intervención nociva del INMECAFE
(Instituto Mexicano del Café) a partir de los años
ochenta, así como la caída internacional del precio
del café en la década de los noventa, las cuales
produjeron en las comunidades y municipios
productores del país, y en particular en la Sierra Norte
de Puebla, una crisis económica, social y cultural
de largo alcance, frente a la cual las comunidades
respondieron con la implementación de otro
modelo de cultivo involucrando la recuperación de
los saberes ancestrales de las comunidades, proceso
facilitado por los antecedentes de organización
comunitaria de la cual es pionera la cooperativa
Tosepan Titataniske, de origen nahua-totonaca, dos
de las siete etnias que predominan en la entidad.
El presente texto representa la mirada desde
las Ciencias Sociales, sobre un proceso en marcha,
cuya investigación comenzó a mediados del año
2019, parcialmente interrumpido por la pandemia.
En primera lugar, se tratarán de bosquejar las
principales referencias conceptuales que conguran
dicha mirada, después se hará alusión a una breve
historia de los procesos de organización comunitaria
en la Sierra Norte que vienen dándose desde hace
cuarenta años, después se describirá brevemente un
proyecto agroecológico y biocultural de algún modo
desprendido de esa historia, llamado Utopía de los
Bosques, nalmente se presentarn los resultados
parciales de la investigación y se intentarán algunas
conclusiones.
DESARROLLO
Subsunción o la incorporación del campesino al proceso
capitalista
El concepto de subsunción, planteado en el
Capítulo VI Inédito de Marx, constituido por un
borrador que no fue incorporado en la versión nal
del tomo I de El Capital, excepto al parecer en la
versión francesa (Marx, 1971), permite explicar y/o
comprender las formas en las que se profundiza
y expande el capitalismo a nivel planetario, y
especcamente en América Latina.
En términos generales, pensamos la
subsunción como un proceso de incorporación de
territorios y poblaciones al régimen de acumulación
2
Artículo original y derivado del proyecto de investigación titulado:
proyecto de la cooperativa “Utopía de los Bosques y la organización
de cooperativas en Tlamaya Grande, Puebla, México.
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de capital. Esta incorporación paulatina, no lineal,
supone dos aspectos distintos pero en estrecha
relación, por un lado, la implantación de la forma
salarial, la cual en general conlleva la transformación
de las sociedades agrarias en sociedades urbanas
industriales dentro de la cuales queda un reducto
de comunidades campesinas insertas de manera
desigual y subordinada a las necesidades de
producción y consumo de las ciudades, a las
demandas locales, regionales, nacionales y globales
de los mercados, a la sobreexplotación de su
fuerza de trabajo, generalmente estacional; y a un
despojo material y simbólico, paulatino y a veces
inadvertido, pero consistente. Por otro lado, está
la incorporación de la población a las formas de
división técnica del trabajo, con lo cual se subsume
a aquella en el aprendizaje y orientación tecnológica,
dictada por el régimen de acumulación.
En México, estos dos procesos arrancaron
con los programas fuertes de industrialización
desde las décadas treinta y cuarenta del siglo
pasado, los cuales produjeron una transformación
radical del perl sociodemogrco de la población.
Al nalizar el siglo XX, haba en el territorio
nacional entre un 25 y un 27% de población rural,
en contraste con el 89 % que había al iniciar el siglo,
representado actualmente por un 22 % dentro de
la cual se ubican las comunidades indígenas, de
aproximadamente 62 etnias, hablantes de más de
300 variantes dialectales, constituida por 7,177,185
personas, de las cuales 11.78 % no hablan español
(INEGI, 2022).
En ese sentido, se puede pensar la
transformación sociodemogrca como un proceso
de subsunción, en el que se va generalizando
la forma salarial, como subsunción formal,
posibilidad de la extracción de plusvalía absoluta; y
se van implantando las formas tecnológicas propias
del régimen de acumulación de capital, las cuales
posibilitan la extracción de plusvalía relativa, como
subsunción real. De este modo la persistencia de
formas de organización comunitaria tradicional,
dentro de las cuales se conservan tecnologías de
origen precapitalista, se convierten en una “atroa”
de la subsunción real, la cual tendría que derivarse
de la subsunción formal (Marx, 1971, pp. 58-60).
Los procesos de subsunción capitalista
iniciados hace 500 años con la conquista y
colonización de todo el planeta, tienen así, como
último reducto a las comunidades de pobladores
originarios en una expansión ininterrumpida, que,
aunque han pasado por diversas fases, sigue siendo
en esencia la misma, en aras de los regímenes de
acumulación sucedidos a lo largo de la historia de la
modernidad capitalista. Este proceso ha signicado
siempre, y sigue signicando, el antagonismo con
las prácticas ancestrales de los campesinos, que
tienden a la conservación de las aguas y los bosques,
base de su reproducción social en una lógica no
mercantil.
Se comprende, entonces, que sea de interés
de los programas gubernamentales, derivados de
una organización estatal propiamente capitalista, el
ir disolviendo las formas precapitalistas persistentes
a manera de ir subsumiendo a la población rural, y
rural indígena, junto con sus territorios, muchos de
ellos como los de la Sierra Norte de Puebla, ricos
en recursos bióticos.
Este es el caso, sólo para mencionar
algunos, que vienen a cuento de la llamada
“revolución verde”, implantada como una forma
de modernización del campo, tanto en México
como en otras latitudes del planeta; y del Instituto
Mexicano del Café, instancia creada en 1958 para
la comercialización de dicho producto (Ceccon,
2008). Como veremos más adelante, esta agencia
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gubernamental ha sido la causa de uno de los más
grandes desastres ecológicos y socioeconómicos,
aún no debidamente conocido en el plano nacional,
pero estrechamente documentado en la experiencia
de los campesinos, como es el caso que aquí se
relata.
Puede decirse que tanto la expansión
tecnológica, vía INMECAFE, hacia las zonas
cafetaleras indígenas, como la subsecuente caída de
los precios internacionales, están relacionadas con
lo que Harvey (2004, p. 36) llama “ajustes espacio-
temporales”, que vienen realizando las empresas
capitalistas, desde la década de los setentas, con el
n de enfrentar las crisis de sobreacumulación y la
caída tendencial de la tasa de ganancia. Es decir,
esos ajustes son necesarios para proseguir en los
procesos de subsunción, condición necesaria
para la reproducción ampliada de capital y el
mantenimiento de la ganancia. Esta nueva forma
en el régimen de acumulación, Harvey la ha
denominado “acumulación por desposesión”,
sólo para distinguirla de la llamada acumulación
originaria, aunque el autor documenta cómo el
despojo abierto o encubierto es la constante en la
forma capitalista y de algún modo continuación de
la misma.
De acuerdo con la Secretaría de Economía
del estado de Puebla, existen actualmente en
territorio poblano 310 concesiones mineras y para
hidroeléctricas, al servicio de aquéllas instaladas en
al menos 15 municipios de la Sierra Norte, y en
cinco municipios del sur de la entidad (Panorama
Minero del Estado de Puebla, 2021, pp.13-23).
La Tosepan, una alternativa al despojo
La cooperativa Tosepan Titaniske, en español
“Unidos Venceremos”, se ha organizado
formalmente, desde 1980, como Cooperativa
Agropecuaria Regional Tosepan Titataniske,
motivada entre otras cosas por la crisis de los
precios del café, pero, sobre todo, debido a los
abusos de los productores e intermediarios cuyas
ganancias se basaron durante muchos años en una
sobreexplotación de la fuerza de trabajo de los
pobladores originarios de esa región (Macip, 2009).
La cooperativa, tiene como antecedente,
pequeñas organizaciones surgidas en San Miguel
Tzinacapan, entre 1976 y 1981, tales como una
Sociedad de Producción Rural, una Sociedad de
Solidaridad Social, Centros Rurales de Educación
Bsica, nanciados éstos últimos por el CONAFE
(Consejo Nacional de Fomento Educativo), el
Taller de Rescate de la Tradición Oral, e incluso
un Centro de Investigación; todos ellos impulsados
por PRADE (Proyecto de Animación y Desarrollo)
grupo interdisciplinario y mixto, iniciado por un
grupo de cinco mujeres, de diferentes profesiones,
sostenidas con apoyos familiares y de amistades
solidarias, quienes se habían instalado en la
comunidad, desde 1973. (Almeida y Sánchez, 2014,
pp. 73-81)
Aunque en principio motivados por
conseguir el abasto de azúcar a precios más bajos,
pasaron a la creación de un Benecio de café,
bodegas comunitaria y asoleaderos para pimienta
y café, granjas de producción pecuaria, avícola,
porcícola y caprina. (Ibid, 78-79). Actualmente, la
organización agrupa a 34, 000 familias, con un total
de 250,000 socios, de 410 cooperativas locales, de
26 municipios de la sierra nororiental de la entidad
poblana. Y la ampliación del proyecto no ha sido
sólo territorial, ya que ha habido una evolución
en términos conceptuales, lo cual se referirá más
adelante.
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No obstante los benecios económicos, no
se pudo evitar un proceso de estraticación interna,
congurndose una élite indgena y masculina, que
dio como resultado el desprendimiento parcial, de
lo que había sido la Comisión de Comercialización
de Artesanías al interior de la Tosepan, cuyas
integrantes, todas mujeres indígenas, con base
en los resultados de un diagnóstico participativo,
deciden formar en 1992, la Sociedad de Solidaridad
Social Masehualsiuamej Mosenyolchicahuanij; las
mujeres habían concluido que su permanencia
en la Tosepan “no favorecía su empoderamiento
como sujeto social”, debido a la prevalencia de los
sistemas tradicionales en las relaciones de género
(Martínez, 2000, p.162- 164).
Al inicio, las integrantes se organizaron para
vender sus productos: el tejido en telar de cintura,
el bordado a mano y la cestería de jonote -un
rbol cuya corteza se transforma en bra vegetal-.
Pero el proyecto creció más allá de lo económico
y ahora tienen el hotel Taselotzin, un local, varias
tortillerías y una farmacia tradicional. Las mujeres
encontraron una voz, un espacio para ayudarse y
transformar su comunidad.
3
El Kuojtatiloyan (monte/bosque útil) y la memoria colectiva
En la Sierra Norte de Puebla, los pueblos nahuat
o maseual, han realizado desde tiempos antiguos
un manejo de su territorio, creando paisajes
bioculturales en los que se combinan áreas de milpa,
potreros, cañaverales, acahuales, bosques y áreas
forestales de origen humano; que son el resultado
de la manipulación del proceso de regeneración
ecológica y de especies nativas e introducidas,
silvestres y cultivadas o en proceso de serlo.
Éstas últimas, verdaderos jardines productivos,
se conocen en la lengua masehual como “montes
útiles” o “Kuojtakiloyan” (Toledo, 2015).
4
Entre los años 2000 y 2005, a partir de la
realización de talleres y de procesos de investigación
participativa, un conjunto de investigadores tanto
profesionales como locales provenientes de las
propias comunidades organizadas en la Tosepan y
en la Masehualsiuamej, incidieron en una dinámica
de reconstrucción de la historia mediata de las
comunidades y en un proceso de recuperación
de los conocimientos ancestrales, transmitidos de
generación en generación. Podemos, desde luego,
plantear que estos eventos son, sin duda, efecto de
los procesos de organización anteriores los cuales
permitieron su profundización y la consolidación
progresiva de algunas de sus dimensiones. También
suponen la sistematización por parte de los mismos
participantes, de los contenidos vertidos en las
actividades de investigación y reexión, en las que
son a un tiempo sujetos y objetos de las mismas.
El evento referido como una especie de
parteaguas detonante de estos procesos, fue la
llegada a la zona del INMECAFE (Instituto
Mexicano del Café), organismo creado en 1958 y
desaparecido en 1989. A continuación, se presenta
un fragmento del Testimonio recogido por Patricia
Moguel en uno de los talleres:
…. “Muchos hemos adoptado propuestas
tecnológicas que son contrarias a nuestras
formas de producir y de respetar nuestra
naturaleza. Por ejemplo cuando una de estas
fue la del INMECAFÉ cuando nos propuso
que le quitáramos la sombra a nuestros
cafetales en los lugares más planos, y en
nuestras zonas montañosas que sólo dejáramos
una o dos especies como los chalahuites y
esto empobreció mucho nuestros suelos y
además nuestros ingresos. Observamos que sí
aumentamos la producción por algunos años,
3
Citado en “El caso de la organización Maseual Siumej
Mosenyolchicauanij, integrada por mujeres indígenas de Cuetzalan,
Puebla. https://youtu.be/n8QcUAXGF9M, junio 05, 2018;
Consulta: 6/03/19.
4
Todas las citas de este apartado, a menos que se indique lo contrario,
son de Toledo, Victor (2015). El Kuojtakiloyan. México: UNAM/
CONACYT.
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pero estuvieron más expuestos a las heladas, a
las plagas y a las enfermedades”… (p.22)
Este y otros testimonios son muy signicativos
porque las versiones difundidas por la prensa
y otras instancias, es que el precio del café se
vino abajo debido al oligopolio que mantenía el
INMECAFÉ, pero poco se ha dicho acerca del
problema tecnológico, por un lado, la técnica
referida del mantenimiento o no de la sombra, y
por el otro, el uso persistente de agroquímicos.
…Ahora sabemos que la propuesta de
modernización que nos trajeron hace más
de treinta años [tuvo] un costo muy alto. Por
un lado el fuerte grado de contaminación
de nuestros suelos y agua por el uso de
agroquímicos que aplicamos. Por otra parte,
la eliminación de muchas plantas y sobre todo
de árboles dentro de nuestras parcelas para
dejar sólo los chalahuites como sombra del
café. (Ibid, p.22)
La investigación agroecológica más reciente,
corrobora el hecho de que el uso de agroquímicos
degrada de tal modo el suelo, que se hace más
vulnerable a las plagas, y además llega un momento
en el que deja de ser productivo. Del mismo modo,
la investigación especializada constata que las
técnicas ancestrales de los pueblos maseuales, es
la mejor manera de cultivar no sólo el café, sino
muchas otras plantas:
… La forma como nosotros los náhuats
hemos aprendido a manejar nuestra naturaleza
y aprovechar los recursos que obtenemos de
ella, nos recuerda el gusano “cien pies” que
camina no sobre dos, cuatro o seis pies como
lo hace la inmensa mayoría de los animales
que existen, sino sobre muchos pies […].
Pero ¿qué queremos decir con esto? Quiere
decir que nosotros creemos que no debemos
caminar o depender de sólo un recurso como
es lo que los del INMECAFE nos quisieron
imponer con respecto al café para mejorar
nuestros ingresos. Nuestras comunidades
aprendieron a manejar sus recursos a partir
del criterio de la diversidad […] Los precios
del café siempre han sido muy inestables.
Cuando tuvimos heladas o sequías, nos
decían nuestros abuelos, pudimos hacerle
frente a la disminución de nuestros ingresos
que procedían del café tan sólo porque
vendíamos otros productos como nuestra
pimienta, cítricos, plátano y muchas otras
frutas y plantas procedentes de nuestro
kuouktakiloyan”… (Ibid, p.24)
Es decir, la forma tradicional de cultivo entre
los pueblos nahuas es justamente contraria a la
lógica promovida e implementada por el mercado
neoliberal, esto es, basado en las llamadas “ventajas
comparativas”, de acuerdo con las cuáles se
establece el monocultivo del producto que puede
competir mejor en el mercado internacional, el cual
supuestamente opera en función de la oferta y la
demanda, aunque está documentado el predominio
monopólico de las empresas trasnacionales.
(Moguel, 1992)
Aunque la llegada del INMECAFE a estas
comunidades es anterior a la doctrina neoliberal,
la lógica del monocultivo ya era predominante
en los programas de modernización agrícola
en el país, desde la llamada “revolución verde”
(Ceccone, 2008) y que, efectivamente, se basó en
un desconocimiento e incluso menosprecio de las
formas tradicionales de cultivo. Y estas son las que
están siendo recuperadas por los maseuales.
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[…] El “uso múltiple” del que hablan los
cientcos que nosotros hacemos de nuestra
tierra y sus recursos, esto quiere decir, que
está basado en el conocimiento y experiencia
no sólo de muchísimos maseuales, sino de
nuestros antepasados, quienes a lo largo
de cientos de años lograron experimentar
y probar cuales eran los conocimientos
valiosos y cuales no […]…nuestros pueblos
aprendieron con sus prácticas cotidianas de
cientos de años, que el éxito de un cultivo
depende de una buena selección de semillas,
del tipo de suelos, del grado de inclinación
de nuestras pendientes, de la orientación
de nuestras parcelas con respecto al sol y
vientos, del grado de humedad, de que se
elija correctamente los tiempos de la cosecha
y siembra en función de las lluvias y sequías
que tengamos y de los ciclos lunares […]
(Testimonio recogido por Patricia Moguel,
2015, p. 25)
Ahora, también, los especialistas han comprobado
que la combinación de cultivos en varios sistemas
productivos agrícolas, hortícolas, cría de animales,
ganadería, etc., es la mejor manera de mantener
nutrida la tierra, evitando su degradación y
manteniendo las defensas naturales contra las
plagas. De igual manera, se ha extendido más la
práctica de los abonos orgánicos en contraposición
al uso de agroquímicos (Cepal/FAO/IICA, 2019)
El rescate de los saberes ancestrales de
los náhuats les ha dado una nueva conciencia de
sus propias capacidades, así como una base de
autonomía, la cual podemos vislumbrar en el
siguiente testimonio de Don Luis Márques:
…”Debemos aprender a ltrar del progreso,
de sus conocimientos y su tecnología sólo
lo que nos conviene. La ciencia con su
tecnología es tan sólo una herramienta que
nos pueden dar veracidad a las acciones
que colectivamente llevamos a cabo que
den solución a los problemas que vamos
enfrentando”… (Testimonio recogido por
Patricia Moguel, 2015, p. 17)
En suma, en el bosque útil, el cafeto se cultiva
dentro del bosque, de modo que los árboles dan
sombra, nutrientes, humedad y un mayor equilibrio
climtico. Adems, se han clasicado 280 plantas
alimenticias, medicinales, ornamentales, leña,
material de construcción, etc. Además está el rescate
de la abeja melipona scaptotrigonamexicana, una
especie nativa que produce una miel con un sabor
peculiar, propiedades y alta calidad nutrimental,
por lo cual está caracterizada como un producto
gourmet, colocada mayormente en los mercados
europeos. En general, los proyectos comunitarios
van encaminados a fortalecer y/o rescatar la
diversidad biocultural, la autosubsistencia familiar,
los mercados locales y la salud ambiental.
El proyecto Utopía de los Bosques
Desde junio de 2018 a la fecha, un grupo de
ciudadanos, académicos y activistas, decidimos
iniciar con este proyecto una estrategia de
conservación de selva y bosques mesólos
presentes en el municipio de Tlapacoya; con ese
n los participantes se han organizado en una
cooperativa de consumo, centrando las actividades
hasta ahora en la comunidad de Tlamaya Grande,
junta auxiliar de ese municipio.
La localidad de Tlamaya Grande está
situada en la sierra nororiental del estado de puebla,
a 725 metros de altitud. Hay 1008 habitantes: 488
hombres y 520 mujeres; del total de la población,
el 1,59% proviene de fuera del estado; la tasa de
fecundidad es de 3,19 hijos por mujer; el 14,68%
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de la población es analfabeta (el 11,07% de los
hombres y el 18,08% de las mujeres); el grado de
escolaridad promedio es del 5.79 (6.14 en hombres
y 5.49 en mujeres) (Pueblos América, 2021, pp. 3,4).
Los principios de este proyecto se encuentran
dentro del cooperativismo y la llamada economía
solidaria, donde una vez logrando la rentabilidad
planeada en forma estratégica y participativa, ésta
se distribuye justa y equitativamente entre los
socios, de acuerdo a sus aportaciones; pero también
buscando que las comunidades originarias de ahí
puedan beneciarse y participar.
Para tal efecto, hasta la fecha se han
organizado otras cuatro cooperativas: la cooperativa
de productores agrícolas, la de ganadería, la de
ecoturismo, y la de productos naturales, y está en vías
de organización una cooperativa para la producción
de miel de abeja melipona, la cual susbsiste de
manera similar a la región de Cuetzalan donde se
encuentra la Tosepan. Con estas organizaciones se
pretende el desarrollo de proyectos de producción
orgánica, directamente del productor al consumidor,
reduciendo el costo de cadenas de valor largas y
contaminantes, generando productos de calidad,
inocuos y útiles de tipo agroalimentario y de otros
tipos como tinturas medicinales, productos de
belleza, extractos y medicamentos. Los ejes del
proyecto son los siguientes:
A) monitoreo de biodiversidad .-formación de
monitores comunitario; b) senderos interpretativos.-
propone dividir los terrenos adquiridos como un
área natural protegida, en zona de conservación,
zona de aprovechamiento y área de educación ; c)
unidad de manejo ambiental (UMA).-análisis de
los recursos presentes de forma profunda para la
evaluación de manchones de selva y bosque, para
decidir sobre la mejor estrategia; d) diagnóstico.-
estudio etnobotánico: resiliencia, vulnerabilidad
y sustentabilidad; e) sistemas agroforestales y
silvo pastoriles comunitarios.-a partir de talleres
estratégicos y participativos para producción: litchi,
vainilla, miel melipona, canela, entre otras; f) huerto
semillero o “casa de la semilla”. generar un huerto
o semillero para obtener semillas 100 por ciento
locales y de especies endógenas, para producir
alimentos y reforestar; g) organización comunitaria
y buen vivir. -diálogo entre las personas del campo
y de la ciudad, a través de actividades como cursos
de cocina tradicional, salud comunitaria, etc.;
h) ecoturismo, turismo comunitario educativo
y responsable, con zonas de campamento para
actividades de ocio, recreación y educación en los
lugares que previos estudios de impacto.
En los proyectos a desarrollar, invariablemente
se dará protección a la naturaleza, es decir ningún
modelo o propuesta, por mucho rendimiento que
represente, se aplicará si esto afecta al bosque y su
entorno.
Un aspecto muy importante en el arranque
del proyecto ha sido el de la “transferencia
tecnológica”, ya que aunque el 40 % de la población
de Tlamaya es de origen indígena, ahí desconocen
el manejo de la abeja Melipona, así que en el
momento en que se identicaron enjambres en
algunas casas de la comunidad, se organizaron en
el mes de julio de 2018, talleres para el aprendizaje
de su manejo, en los que los facilitadores fueron
miembros de la Tosepan, jóvenes de la ya tercera
generación de la cooperativa, quienes con un
gran orgullo relataron que ese conocimiento, que
ahora transmitían, les había sido otorgado por sus
abuelos. En ese sentido, se puede vislumbrar una
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SubSunción y memoria colectiva -
mayleth echegollen guzmán
fuera de la temporalidad del mercado. El
tiempo de la organización autogestionaria
aparece aún subordinada a ella.
Fragmentación del territorio. Uno de los
problemas es que el bosque, para cuya
recuperación se organizó la cooperativa
Utopía, está dentro de una propiedad
privada; esto refuerza la representación
fragmentada que se tiene de la totalidad del
territorio en el que se asienta la comunidad.
Por tanto, se requiere trabajar en el mapeo y
reconocimiento del territorio. En ese sentido
la cooperativa de Ecoturismo ha estado
realizando una importante labor, en tanto el
recorrido, reconocimiento y recuperación de
los lugares signicativos del territorio.
6
Fragmentación de la memoria colectiva.
Hasta ahora, lo que se ha observado, es que
los habitantes de Tlamaya, que participan
en la organización de las cooperativas, han
manifestado una conciencia de que la historia
reciente de su comunidad está marcada por
un antes y un después del cultivo del café.
Tanto en las asambleas, talleres; como en
pláticas informales, constantemente hombres
y mujeres, hacen referencia a un “antes,
cuando el café sí daba ingresos”, y un ahora,
con la “tierra agotada, y llena de plagas”;
también maniestan el deseo de volver a
sembrar café “como antes”. Es decir, parece
que uno de los ejes de problematización para
avanzar en los procesos organizativos es el
de recuperar colectivamente esta parte dela
historia reciente de la comunidad a n de
asentar las alternativas.
alianza estratégica con la Tosepan, que, además de
ser un modelo de desarrollo local y regional, puede
transmitir y compartir sus saberes y su experiencia
ampliando su impacto en toda la zona.
Como parte del proyecto, y en el eje de
Organización Comunitaria, se han formulado tres
fases: 1) la realización de un censo de la comunidad,
para identicar su estructura social y económica,
la persistencia de formas culturales comunitarias,
y el estado de su situación jurídica; 2) realización
de entrevistas, estructuradas, no estructuradas y a
profundidad; 3) comparación sistemática entre los
grupos organizados y los no organizados, a través
de talleres de investigación participativa.
5
RESULTADOS
Algunas prácticas socioculturales arraigadas en
la comunidad se observan como formas que
tendrían que ser transformadas para avanzar en los
procesos organizativos que tiendan a la autogestión
comunitaria. A continuación, se bosquejan algunas
de ellas.
El asistencialismo. En las entrevistas
estructuradas y en los intercambios informales,
los pobladores de Tlamaya expresaron una
información difusa acerca de las cooperativas
que se han organizado en la comunidad y la
idea de posponer su probable incorporación,
ya que estaban a la espera de su inscripción en
los programasgubernamentales. En muchos
de ellos se advirtió que no podían diferenciar
entre estos últimos y la organización de las
cooperativas.
La lógica del mercado. Se advierte la necesidad
de crear una temporalidad comunitaria por
5
Por cuestiones de espacio no se tratan en este artículo los datos
del censo realizado a lo largo del año 2019; ellos forman parte de
un trabajo de tesis de licenciatura y serán considerados en un texto
futuro.
6
La pandemia desarticuló los planes de esta cooperativa, pero
actualmente ya reinició sus actividades.
59
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Estraticación social. Uno de los elementos
que se ha estudiado de manera particular
es el papel que históricamente ha jugado la
escuela en la comunidad. A reserva de tener
los resultados nales de la investigación,
se observa que la escolarización ha venido
a reforzar los procesos de estraticación
al interior de la comunidad, en el sentido
de que los que han devenido líderes de las
cooperativas son los que tienen una mayor
escolaridad, pero que de por sí pertenecen
a las familias con mayores recursos. Este
hecho se ha convertido en una de los
mayores impulsos para que los padres/
madres de familia promuevan la asistencia de
los/as niños/as y jóvenes a la escuela, lo cual
se convierte en un impulso para salir de la
comunidad.
7
Corriente migratoria. Relacionado con el
tema anterior, está el imaginario migrante, ya
que alrededor de un 60 % de la población
tiene familiares que trabajan y/o residen
en los Estados Unidos. La organización
de cooperativas tendría que convertirse
en una opción para los y las jóvenes
egresados y egresadas de la preparatoria,
en contraposición con el imaginario
profesionalizante que promueve la escuela y
con la inercia de las corrientes migratorias,
la cual se ha presentado hasta ahora como la
mejor opción laboral.
A pesar de los enormes obstáculos y de la
pandemia, hay avances signicativos. La cooperativa
Natura, productora de cosméticos con base en la
herbolaria local ha consolidado su organización
con un total de 30 mujeres, quienes han logrado
7
Es notorio a que a diferencia de otras comunidades de condiciones
y tamaño similar tienen a duras penas una primaria, al contrario de
Tlamaya que cuenta con preparatoria. Además, se ha gestado la idea
de fundar una universidad propia.
sortear conictos internos, adversidades externas
de competencia o críticas. El problema más
acuciante en esta cooperativa es ahora la violencia
doméstica que han comenzado a sufrir algunas de
sus integrantes, en la medida en la que se empoderan
económica y socialmente.
Por otro lado, la cooperativa de ganadería ha
logrado organizar una carnicería, de modo que la
producción de ganado orgánico culmina el ciclo de
producción vendiendo su producto directamente al
consumidor; se ha difundido, al interior de Tlamaya
y en los alrededores, la calidad y el carácter más
saludable de la carne que produce la cooperativa.
La cooperativa de ecoturismo log
permanecer a pesar de que la pandemia no permitió
sus actividades a lo largo de los años 2020 y 2021,
y ahora las retoman lanzando un nuevo paquete
turístico, en el cual se incluyen los alimentos y el
recorrido por el bosque. Las nueve mujeres de
esta cooperativa han acondicionado sus casas para
recibir a los turistas y les ofrecen las comidas con el
estilo y sazón propios de la comunidad, al mismo
tiempo que realizan talleres de cocina.
La cooperativa de productores es la que ha
avanzado ms lentamente, debido a conictos
internos y malos entendidos. Uno de los factores
ha sido que el presidente de la cooperativa,
joven originario de la comunidad, sustenta
una escolaridad muy por encima de los demás
miembros, de modo que su visión es muy diferente
y expresa cierto desarraigo de las costumbres y las
prácticas propiamente campesinas de las cuales se
ha alejado debido a sus estudios; esta situación ha
producido incomodidad y cierto resabio en algunos
de los demás cooperativistas. Por otro lado, han
tenido algunos problemas para comercializar el
lichi, fruto que se da en abundancia en la región.
60
SubSunción y memoria colectiva -
mayleth echegollen guzmán
de su memoria y su territorio, la cual es la base
de la ampliación de sus saberes en la medida en
la recuperan los cultivos locales, aprenden otro
modo de producir alimentos cárnicos, se apropian
de su territorio con el uso tanto cosmético como
terapéutico de la ora y herbolaria local y regional,
y muestran con orgullo sus bosques y su comida.
Todo ello a partir de procesos de organización y
producción colectiva; no sin conictos y tropiezos,
pero con un gran empeño por mejorar la vida de
sus familias y abrir una brecha en la larga historia de
pobreza, marginación y sobreexplotación.
Por eso proponemos al Kuojtakiloyan como
un modelo de desarrollo local y regional, digno de
ser estudiado, comprendido e imitado, en la medida
de nuestras posibilidades, de manera estratégica y
autónoma con los saberes especializados de la
ciencia moderna.
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No obstante, una joven ingeniera en alimentos,
junto con su esposo, han aprovechado el fruto
para procesarlo como compota y bebida. Durante
el mes de junio llevan a cabo la Feria del Litchi,
en la que se difunden y venden los productos, y se
conjugan todas las cooperativas.
CONCLUSIONES
Este ha sido sólo un breve recorrido por la
historia reciente de las formas en las que los
pobladores originarios de la Sierra Norte de
Puebla han enfrentado la pobreza, el desabasto,
la sobreexplotación, la imposición de tecnologías
ajenas y depredadoras, y han congurado otras
formas de producir alimentos, al mismo tiempo
que conservan los sistemas agroecológicos, y
consolidan las bases de su reproducción social.
En ese sentido, lo que aquí observamos son
procesos de contrasubsunción, la cual se puede
interpretar también como una forma de resistencia
frente al embate capitalista, procesos que tienden,
de manera no lineal, a la producción de formas
de autonomía y autogestión, ya que la subsunción
real supone la dirección de los capitalistas y la
implantación de su hegemonía, atravesando los
procesos de reproducción social de la comunidad.
Por tanto, el Kuojtakiloyan representa
contrasubsunción y autonomía, y los pobladores de
la Sierra Norte nos muestran cómo estos procesos
están estrechamente vinculados con la memoria
colectiva, esto es, con la recuperación de sus saberes
ancestrales, articulados de manera estratégica y
autónoma con los saberes especializados de la
ciencia moderna.
Las cooperativas en Tlamaya Grande han
comenzado el largo proceso de recuperación
61
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